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EMBARAZO Y PROBLEMAS VISUALES


Seguro que habéis oído (o incluso sufrido) que durante el embarazo es posible experimentar ciertos cambios de graduación o problemas visuales. Hoy os explicaremos cuales son estos problemas y a que se pueden deber.

Y es que el embarazo acarrea un importante incremento hormonal, así como cambios hematológicos, metabólicos, cardiovasculares e inmunológicos para el cuerpo de la mujer y esto es lo que causa todos los cambios visuales. En la mayoría de los casos estos cambios son temporales, es decir, tras el parto o la lactancia se volverá a la normalidad.

Durante el embarazo deberás saber cuáles son los cambios habituales que se pueden producir, así como también diferenciar los síntomas que indican un problema más grave. Porque no debes olvidar que los exámenes visuales deben hacerse regularmente, independientemente de tu estado.

También se debe tener en cuenta que si padeces glaucoma, hipertensión arterial o diabetes hay que llevar un control más estricto, incluso antes de quedarte embarazada. Y que todas estas condiciones pueden afectar, igualmente, a tu estado visual.

¿Qué Cambios?

Los distintos efectos que el embarazo puede causar en el ojo pueden dividirse en tres grupos:

  1. Cambios oculares fisiológicos del embarazo, son aquellos que son atribuibles sólo  al embarazo y no se consideran patológicos.
  2. Alteraciones patológicas que aparecen durante el embarazo,  se considera que son causadas por el embarazo o  inducidas y asociadas con el mismo.

La visión borrosa o incluso doble y ver manchas en el campo visual podría ser señal de hipertensión durante el embarazo,          también llamada preeclampsiatoxemiahipertensión inducida por el embarazo (HIE).  La HIE se presenta con mayor frecuencia en mujeres jóvenes que son primerizas.  Es más frecuente en embarazos gemelares, en mujeres con hipertensión crónica, diabetes preexistente y en mujeres que sufrieron HIE en un embarazo anterior.

3. Agravamiento por el embarazo de enfermedades oculares previas, principalmente retinopatía diabética, tumores y               alteraciones inmunológicas cuyo curso puede modificarse claramente durante el embarazo.

embarazo y diabetesDiabetes. Las mujeres embarazadas se hallan en mayor riesgo de desarrollar diabetes. La visión borrosa puede ser un indicador de niveles de glucosa elevados. Todas las mujeres embarazadas o que planean estarlo a quienes se les ha diagnosticado diabetes deben someterse a un examen completo con pupila dilatada.

Si bien la hipertensión por sí misma no es motivo de complicaciones oculares, las embarazadas que sufren de presión alta tienen probabilidades de desarrollar una retinopatía hipertensiva o desprendimiento de retina, lo que podría causar un problema visual severo y permanente.

Cambios oculares fisiológicos en el embarazo

Son los más habituales y podemos encontrar:embarazada con gafas

  • Pueden darse cambios de refracción y acomodación debido a la retención de líquidos en la córnea y el cristalino, que aumentan de grosor y  se resuelven alrededor de las 6 semanas después del parto. Es por ello que deben retrasarse nuevas refracciones o adaptaciones en las lentes de contacto. Los cambios en la acomodación son los que favorecen una mayor fatiga visual.

CONSEJO

Si tras una revisión durante el embarazo se detecta que te ha cambiado la graduación y necesitas otra diferente, no cambies tus gafas o lentes de contacto, ya que es una situación generalmente pasajera.

Así mismo, tampoco recomendaría realizarse una cirugía refractiva en un periodo previo a quedarte embarazada. Debido a los cambios fisiológicos  descritos al principio que ocurren en la lágrima, grosor y curvatura corneal, cualquier cirugía refractiva debe posponerse hasta después de finalizada la lactancia.

  • La presión intraocular disminuye durante el embarazo en todas las pacientes, tanto normotensas  como hipertensas. El descenso dura todo el embarazo principalmente en la segunda mitad y continúa 2 meses después del parto, debido a la mayor facilidad de drenaje del humor acuoso. En las glaucomatosas se aprecia disminución de la tensión ocular de 5-7 mmHg (unidad de la presión intraocular) en el tercer trimestre del embarazo.
  • También puede producirse hipermelanosis palpebral (una mayor pigmentación en los párpados) o cloasma (conjunto de manchas amarillentas de origen hormonal que generalmente aparecen en la piel de la cara), angiomas en araña en la cara y en la parte superior del cuerpo por los niveles elevados de estrógenos.
  • En la conjuntiva pueden aparecer gránulos en venas subconjuntivales por la disminución de flujo y espasmos en las arteriolas en el tercer trimestre.
  • Los cambios corneales suelen ser variados, y suelen tener consecuencias diversas, como:
    • La disminución de la sensibilidad corneal a partir del 4º mes (se recupera unos dos meses después del parto)
    • El aumento de grosor corneal por un edema debido a la retención de líquidos, lo cual influye en el índice de refracción y en el radio de curvatura (de ahí los cambios en la graduación).

Remitiendo todas estas modificaciones al terminar el período de lactancia.

  • Alteraciones de la película lagrimal que, junto con los cambios mencionados en la córnea, puede empeorar la tolerancia a las lentes de contacto. Provoca generalmente sequedad ocular. El problema suele ser temporal y desaparece después del parto. Las lágrimas artificiales, gotas lubricantes o humectantes son seguras durante el embarazo o la lactancia.

Puedes notar por ello una menor tolerancia a las lentes de contacto, consulta con tu óptico optometrista y baraja otras opciones de limpieza y mantenimiento u otro tipo de lentes de contacto durante esos meses.migranas

  • Migrañas. Son causadas por cambios hormonales y son comunes entre las embarazadas. En algunos casos, las migrañas pueden hacer que los ojos se sientan más sensibles a la luz. La paciente debe consultar con su médico antes de tomar cualquier medicamento para la migraña.

Recomendaciones

Si estás en etapa de gestación y presentas algunos de estos síntomas, debes acudir a la brevedad donde tu ginecólogo y a una consulta oftalmológica, para prevenir cualquier patología de mayor seriedad.

Una alimentación balanceada y la práctica de ejercicio, siempre supervisadas por un médico, son factores que ayudan a evitar estas complicaciones visuales.

Aunque hay muchas mujeres que no sufren ninguna de estas alteraciones, sería muy importante que las embarazadas se hagan controles visuales durante e incluso después del embarazo.  Como se suele decir: más vale prevenir que curar.alimentacion-balanceada

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Cris Arroyo

Escritora

Cris Arroyo es escritora y optico-optometrista en España