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Tu Visión En Lo Más Alto


CONSEJOS VISUALES PARA ACTIVIDADES DE MONTAÑAradiacion-uv

Hay ciertas actividades para las que siempre contamos llevar unas gafas de sol, o máscaras de ventisca, como por ejemplo esquiar, donde protegemos nuestros ojos del viento, las partículas de la nieve y de la radiación de sol, pero ¿somos igual de conscientes que también debemos protegerlos cuando practicamos alpinismo, senderismo o simplemente pasamos una mañana en la montaña?

Seguro que tampoco nos olvidamos de echarnos crema con factor de protección solar en aquellas zonas más sensibles y expuestas ¿y por qué nos olvidamos de nuestros ojos? Que el día esté nublado o que sea invierno no nos exime de tal protección, los rayos ultravioletas (UV) siempre están presentes.

La montaña es un lugar que aún sin nieve puede causar problemas oculares por una exposición a la radiación solar que aumenta con la altitud, la baja latitud o por la acción de superficies reflectantes como el reflejo del sol en las rocas en la alta montaña o en la nieve, pero que puede traer importantes consecuencias ya que, además, a mayor altitud la atmósfera se vuelve más fina, por lo que bloquea menos UV. Aquí hablaremos de las actividades o deportes relacionados con la montaña, pero si quieres saber otros consejos o riesgos visuales de otros deportes, no olvides pasarte por aquí.

Ojo Con La Altitud

Bajo un día nublado, en el que no notamos la radiación del sol sobre nuestra cara, solemos olvidarnos de que sus efectos nocivos nos siguen llegando, más aún si subimos a la montaña.uv-con-altura

Esto ocurre porque según aumenta la altitud, la atmósfera atenúa menos los rayos solares y, por tanto, son más intensos y más peligrosos para nuestra salud. No es necesario ascender miles de metros para tener en cuenta este hecho, ya que con tan sólo que ascendamos 300 metros, la intensidad de la radiación aumenta entre un 4-5% en comparación con la que recibimos a nivel del mar. Por tanto, proteger nuestro cuerpo de esta exposición es si cabe más importante en la montaña que en la playa, incluso en los días nublados.

Efecto De La Nieve

A la alta radiación que nos exponemos en la montaña, hay que sumarle la posible presencia de nieve. Y es que está provoca una especie de “efecto espejo”, ya que refleja más del 80% de la luz solar, incluida la radiación ultravioleta. Cuando esquiamos, gracias al uso de la máscara, este efecto no llega a nuestros ojos, pero cuando simplemente andamos en un entorno donde hay nieve no somos conscientes de este reflejo, por lo que podemos pasar varias horas recibiendo esta radiación intensa en nuestros ojos, sin darnos cuenta de lo perjudicial que puede resultar.

Otros “Impedimentos”

En este entorno de nieve y alta montaña, existen otros agentes que también pueden impedir que veamos correctamente e incluso que produzcan daños en nuestros ojos:foreign-body

  • Cuando el viento impacta sobre nuestra cara favorece la sequedad ocular.
  • Si el viento se combina con la presencia de nieve es muy probable que partículas y pequeños cristales de hielo entren en nuestros ojos, algo que debemos evitar porque incluso pueden dañar la córnea.
  • La sequedad ocular, el viento y/o la entrada de alguna partícula en el ojo puede evitar que veamos correctamente, lo que favorece que tengamos una caída.

En este caso, unas gafas también nos protegerían de estos problemas, frenando el viento, las partículas de nieve, polvo o cualquier partícula.

Consecuencias Para Nuestros Ojos

Ya lo hablamos en otro artículo, cuando dimos los consejos visuales para el verano, pero siempre es bueno recordar estas advertencias en todo momento, ya que se acerca la apertura de las estaciones de esquí.

De forma consciente podemos notar ciertas molestias en los ojos cuando no los protegemos adecuadamente en un ambiente ventoso y/o con nieve. Sin embargo, los efectos de esta falta de protección van más allá.pterigion

Es bien sabido que la radiación ultravioleta acelera la aparición de ciertos tipos de cataratas y de la degeneración macular asociada a la edad, dos de los problemas de salud ocular más frecuentes durante la madurez. Así como otros problemas conjuntivales como la pinguécula o el pterigion.

Si bien las cataratas o las degeneraciones son debidas a largas exposiciones a la radiación, nuestros ojos también están expuestos a cantidades excesivas de radiación UV en un corto periodo de tiempo. Sin la protección de unas gafas de sol adecuadas nos puede conducir a problemas oculares y visuales más o menos graves, como una conjuntivitis, edemas palpebrales, fotoqueratitis (quemadura provocada por el sol en córnea) o el efecto denominado fotofobia permanente, que puede ocasionar dolor ocular intenso incluso con luz atenuada. Y si no son tratados adecuadamente pueden derivar en problemas más graves.

Se estima que una exposición a la radiación UV de sólo 2 horas es suficiente para causar una QUERATITIS SOLAR. También es conocida como la ceguera de la nieve y es una inflamación de la córnea inducida por una exposición aguda a las radiaciones UV.

La ceguera de la nieve suele afectar a los dos ojos y aparece en las primeras 12h después de la exposición solar. Sus síntomas son los siguientes:

  • Dolor intenso, que aparece entre 4 y 6 horas después de la exposición a los rayos UV
  • Sensación de cuerpo extraño o de arenilla dentro de los ojos
  • Lagrimeo
  • Fotofobia o intolerancia anormal a la luz
  • Ojos rojos
  • Disminución de la agudeza visual

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    Fotoqueratitis por exposición ultravioleta

En el caso de experimentar molestias en los ojos por una exposición inadecuada a la luz solar relacionada con la ceguera de nieve, se recomienda acudir con rapidez a un especialista. Además, es aconsejable:

  • Reposar en la oscuridad con los ojos cerrados
  • Tapar los ojos usando gafas muy oscuras o un vendaje ocular
  • No frotar los ojos y evitar durante un tiempo el uso de lentillas

No Te Olvides De Tus Gafas, Tus Compañeras De Aventura

Si entre tus aficiones está la práctica de alpinismo, escalada o senderismo, debes incluir siempre en tu equipamiento unas gafas de sol adecuadas. Dependerá de la altura que asciendas y de las condiciones en las que practiques el deporte para determinar ciertas características técnicas que deben tener tus gafas, pero en términos generales es conveniente que:

  • Incorporen filtro de categoría 3 e incluso 4 (en función del día y de la actividad). La Normativa Europea, clasifica la protección que pueden y deben ofrecernos las lentes destinadas a gafas de Sol en 5 niveles, del 0 al 4, de menor a mayor protección según su transmitancia (esta es el porcentaje de rayos UV que atraviesan la lente)
  • Filtren el 100% los rayos ultravioletas.
  • Sean polarizadas porque además de proteger de la radiación ultravioleta, evitan los deslumbramientos que originan el reflejo de la luz sobre la nieve.
  • Cubran los laterales del rostro para que también protejan la piel de la zona. A su vez, al colocarlas deben quedar próximas al rostro (sin que llegue a molestar) para que tampoco entren los rayos solares por la zona superior de los ojos.
  • Se adapten perfectamente al rostro, algo que lo proporcionan las varillas y plaquetas nasales ajustables.
  • Sean ligeras para que no te molesten al realizar cualquier movimiento.

Sus lentes estén diseñadas con material orgánico porque resisten mejor los golpes y las ralladurasgafas-de-sol

¿Sabías Que?

Existen lentes transparentes (por ejemplo las que usamos para corregir los defectos visuales), que tienen filtro UV. Por eso es necesario tener claro que LA PROTECCION NO DEPENDE DEL COLOR. Una gafa de categoría superior es más oscura, pero no protege más contra la radiación UV que otra de categoría inferior (más clara)

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Tabla Filtros-Categorías De Lentes Solares

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Cris Arroyo

Escritora

Cris Arroyo es escritora y optico-optometrista en España